Aikido, un arte para nuestra época

Actividades

El sábado 16 de diciembre de 11:00 a 14:00 tendremos con nosotros a José Ramón Blanco, 2º DAN de AIKIDO, que impartirá la conferencia y práctica para principiantes:

Aikido, un arte para nuestra época

 

         Creado y desarrollado por Morihei Ueshiba, uno de los grandes maestros espirituales contemporáneos, el Aikido es un verdadero regalo para el ser humano de nuestra época y una preciosa herramienta de transformación individual y social.

         En esta época en la que la realidad es observada desde una perspectiva generalmente materialista, el AIKIDO es un puente para ampliar nuestra conciencia y descubrir una realidad mucho más abarcante.

         Al practicar AIKIDO experimentamos, por ejemplo, que estamos dotados no sólo de un cuerpo físico, sino que somos una trinidad que incluye al cuerpo, pero que abarca también un alma y un espíritu individuales.

         Las facultades del alma humana, que incluyen el pensar, el sentir y la voluntad, están tan confundidas en nuestro interior que apenas podemos extraer de ellas los frutos para una vida individual y social ordenada y armoniosa. Con la práctica continuada del AIKIDO, en cambio, se van desarrollando estos frutos, que nos conducen a una vida plena de Verdad, de Belleza y de Bondad.

         Dice Ueshiba: “El verdadero guerrero es invencible porque no lucha con nadie. Vencer significa derrotar la idea de disputa que albergamos en nuestra mente”.

         Éste es el auténtico objetivo del entrenamiento en AIKIDO, en el que la técnica o el gesto correcto no surgen si no estamos unidos interiormente a nuestro “oponente”. Para lograr esta unión – concepto que en japonés se expresa como ki-musubi – hemos de observar si nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestro espíritu están integrados, es decir, ser conscientes en todo momento de nuestra actitud corporal (búsqueda de la relajación y la naturalidad de nuestra figura y nuestros gestos); de nuestra actitud anímica (emociones y sentimientos), y de nuestra actitud espiritual (intención).

         La técnica correcta surge cuando, tras la autoobservación, abandonamos toda intención de victoria o de éxito, encontramos la ecuanimidad en el alma y nos desplazamos por el espacio con confianza en relación a nuestro “oponente”, el cual es, en realidad, un compañero cuya entrega genuina en el “ataque” facilita nuestro entrenamiento en la práctica de esta triple integración.

         La práctica del AIKIDO, continuada en el tiempo, provee de ilimitados frutos en el desarrollo no sólo individual, sino también social, lo que en palabras del Fundador se expresa de la siguiente manera:

         “Todos tenemos un espíritu que puede ser refinado; un cuerpo que puede ser entrenado de cierta manera; un sendero conveniente para seguir. Estás aquí con el solo propósito de darte cuenta de tu divinidad interior y manifestar tu luz innata. Alimenta la paz en tu propia vida y luego aplica el arte a todo lo que encuentres”.

         “El AIKIDO es el camino de la sinceridad. La sinceridad es la práctica de la lealtad. Debéis ser leales a vuestra misión de estar al servicio del mundo, de establecer el cielo en la tierra. Para conseguir todo esto debemos perfeccionarnos a nosotros mismos. Así podremos mejorar nuestro entorno y eso ayudará a su vez a avanzar a la humanidad y a la Tierra en general”.


Aportación: 10€
Imprescindible inscripción previa, reserva ya tu plaza.

¡IMPORTANTE!: si no tienes keikogi (traje de práctica) trae ropa deportiva.